6 Feb 2008
La ejecución de toda acción conlleva riesgos, cuya magnitud dependerá de cuán preparados estemos para soportarlos, sostiene el especialista en finanzas Roberto Keil Montoya.
¿Por qué es importante que las empresas tengan que medir sus riesgos?
Porque las empresas trabajan en un escenario dinámico, en el que día a día están operando. La gestión de riesgos permite identificar adecuadamente la rentabilidad y ajustar los volúmenes de pérdida que se puedan presentar.
De esta manera, si se tiene un adecuado seguimiento de las pérdidas existentes se podrá determinar ciertos panoramas futuros, proyectarnos, por ejemplo, a cuánto se necesitará para crecer el próximo año.
Parece, sin embargo, que en tiempos de bonanza se deja de hacer provisiones...
Es cierto, y esto es malo porque en épocas en las que todo el mundo está bien el nivel de provisiones es más bajo y cuando la situación económica se pone mal el nivel de provisiones es más alto. Lo importante es hacer proyecciones con tranquilidad y de esa manera determinar cuánto se necesitará para crecer, cuál será la rentabilidad a obtener, cuánto se reinvertirá y cuánto se distribuirá entre los accionistas.
Por su parte, los proveedores de financiamiento también estarán más tranquilos porque sabrán cuáles son los rangos de pérdida o ganancia que se estima para los próximos ejercicios. Si se maneja adecuadamente el nivel de riesgos se podrá definir qué parte del negocio se puede potenciar o eliminar, qué se puede vender, qué seguro tomar, qué actividades tercerizar.
¿El concepto de riesgo solo es importante para empresas reguladas?
No. Imaginemos una empresa que vende autos a crédito. Tiene que analizar el riesgo de sus clientes, no solo saber qué calificación le han otorgado las centrales de riesgo. Aun si es un buen cliente, de los llamados tipo A, es necesario evaluarlo y analizar qué buen pagador ha sido en los últimos seis años, cuál es su nivel de deuda actual, y si es una compañía la que compra hay que averiguar quiénes son sus gerentes, cuál es su estado financiero y su flujo de caja.
Esta información me dirá cuál es la rentabilidad ajustada al riesgo que tiene ese cliente, porque si se hace un mal proceso de evaluación del riesgo operativo la empresa tendrá que asumir los costos de una posible morosidad, por ejemplo.
¿Cualquier tipo de empresa debe realizar este procedimiento de evaluación?
La evaluación de riesgos puede ser realizada por una minera, una empresa eléctrica, una
clínica, un municipio.
¿Los desastres naturales, como el terremoto de agosto del año pasado, están contemplados dentro de los riesgos de una empresa?
Están contemplados dentro de lo que vienen a ser los riesgos operativos como evento externo. Pero implican utilizar una metodología diferente, porque los riesgos por desastres naturales están más dirigidos a los de baja frecuencia pero que tienen alto impacto, como un terremoto.
Un banco podría hacer un análisis, por ejemplo, sobre las zonas sísmicas en el país y estudiar dentro de ese esquema cuáles son los lugares donde se produciría más impacto, y así podría establecer un proceso de seguridad especial, un plan de contingencia para actuar inmediatamente.
¿Cuáles podrían ser las consecuencias para una empresa que no proyecta sus riesgos?
Puede irse a la quiebra. Qué pasa, por ejemplo, si la empresa desiste de hacer una evaluación de la cartera de crédito a un grupo de clientes que siempre fueron muy cumplidos con sus obligaciones, pero supongamos que en un momento determinado dejan de hacerlo.
O qué pasaría si no se considera el tema de la liquidez y en una coyuntura especial suben las tasas de interés interbancarias. Es tanta la gravedad de no considerar los riesgos entre las actividades de las instituciones financieras y no financieras que se puede dañar el sistema hasta quebrar. Incluso en situaciones de desastres, como un terremoto, deben existir planes de contingencia para seguir operando.
¿Y cómo se aplica el aspecto tecnológico en una estrategia de riesgos?
Es muy importante este aspecto, porque se podrán ejecutar los procesos siempre que se tenga la plataforma tecnológica necesaria. De esta manera podríamos obtener exactos informes de riesgo, elaborados por personal especializado con la tecnología adecuada. Esto debe llevarnos a analizar la situación de las plataformas tecnológicas.
¿Alguna empresa podría apelar al costo que significaría elaborar un plan de riesgos para no hacerlo?
Es muy peruano ver el precio de las cosas y no la utilidad que nos puedan brindar.
Un caso muy simple y común es negarnos a comprar un par de zapatos que nos cuesta 100 soles pero nos durarán cinco años y adquirir tres pares de zapatos, cada uno a 40 soles, pero que cada par nos durará un año. Es preferible invertir entendiendo la inversión como una ganancia a futuro y no como un gasto, que es un egreso de recursos.
Nombre: Roberto Keil Montoya.
Profesión: Economista.
Especialidad: Finanzas.
Cargo: Presidente de Global Risk Management SACo
Fuente: GESTION
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